jueves, 30 de abril de 2015

Alcánzame... si puedes

Y dices que dejé de ser la dulce y tierna que era
Que mi respuesta te atormenta
Que mis palabras son de piedra

Dices que esperas que reconsidere actitudes
Que ojalá y no me arrepienta de encerrarte en ataúdes
Que distancia es lo prudente, has apagado ya las luces

Extraño es para ti que me defienda y me proteja
Siempre estuve quieta a tus deseos, dispuesta a ser tu presa
Mas la tonta se ha caído y con ella la quimera
Esa de que a tu lado renacería en nueva hoguera

No ha nacido todavía el que pueda someterme
Eso lo has sabido y has luchado siempre
“¡¡Quieta!! ¡¡Levántate!! ¡¡Habla!! ¡¡Ahora cállate!!”
No te canses querido, ya no puedes contenerme

Entiendo bien clarito el por qué de tanta rabia
Juegas, finges, luchas, peleas y no ganas nada
No es asunto mío que no  cumpla tus jugadas
Dejé de ser juguete, hoy ya vuelo como un Hada

Ya no me ensordecen tus gritos
Ni me alientan tus gemidos
Fría y seca soy a tus besitos
Te encargaste tú mismo de tirar todo al olvido

No me importa más volar a solas por mi cielo
Hoy lo creo, lo construyo, lo recorro, no le temo
No me importa si al volar no hay quien quiera perseguirme
Prefiero sola que volver a lo de antes
Y arrástreme cual lombrices

Alcánzame si puedes y tu carga lo permite
Mi aleteo es tan ligero pues solté por fin raíces
Alcánzame si puedes y tu ego no te atrapa
Mi cielo, mi vuelo, mi luz no se llevan con tus trampas

He pagado y alto el precio de mi rebeldía
Más lo vale y lo defiendo, encontré por fin vida
Has pagado y alto el precio de tu estúpida insistencia
Entiende querido, no seré jamás tu linda presa

Galhamar Ryg






Imagen: ¿¿¿???

miércoles, 29 de abril de 2015

Igual y sí...

Tal vez si enciendes un cerillo
Uno pequeño, sin hacer ruido
Quizás si a cuenta gotas riegas las flores
Y le bordas a mi piel nuevos colores

Quizás si susurras en mi oído mientras duermo
Poemas, versos, el sonido de tu aliento
Tal vez si cantas alabanzas de mañana
Mientras siembras rosas y tulipanes en mis pestañas

Tal vez si preparas un café caliente
Y a cucharadas me lo entregas de entre tus dientes
Quizás si proyectas una película en tus pupilas
Esa que dices deseas inventar en mis rodillas

Igual y si enredas mi cabello entre tus venas
Y despeinas nuevamente mis temores… las ideas
Quizás si recorres suavemente el camino de mi espalda
No con tu lengua, ni con tus manos sino con tu alma

También podría ser si caminas a mi lado
A paso firme, seguro, sin olvidarlo
Igual si apareces cuando no  te espere
En una tarde gris y triste o alegre de azul tenue

Quizás si lo envuelves entre tus dedos
Y despacito le arrullas en el silencio
Tal vez si le das un poco de tu sangre
Este Corazón tan mío vuelque y te abrace

Lo que pasa es que no te dije que está triste y desconfiado
Que muere por ti, pero teme a tus labios salados
No te he dicho Vida Mía que ya no te cree nada
Aunque muera por tus brazos, aunque gire su mirada

Este Corazón tan mío lo dejaste mal herido
Lucha y se defiende, ya no quiere más hechizos
Este Corazón tan mío lo dejaste quebradizo
No lo toques que se rompe, trátalo con cuidadito

Igual y si le entregas todo lo que le negaste
Tal vez si le besas todo lo que le gritaste
Quizás si lo sanas con el bálsamo de tus besos
Se te entregue nuevamente y salga de donde está preso

Más debo advertirte que no será algo sencillo
Búscalo, cuídalo, gánalo, muéstrale tu paraíso
Debo advertirte que tendrás que ser paciente
Espera, protege, abraza que aún está convaleciente

Y quizás… si acaso esperas, sanas y alimentas
Igual y sí vuelva a mirarte como lo hice un día
Tal vez vuelva a besarte y regalarte fantasías
Quizás vuelva a amarte con toda mi luz y mi vida

Galhamar Ryg



Imagen: Adieu
Alfred Guillou

martes, 28 de abril de 2015

Engáñate

Pídele a la noche que se lleve mi presencia
Que te arranque de las manos mis caricias
Que de golpe te arrebate mis delicias
Que te duerma lentamente y sientas que me olvidas

Pídele a la Luna que te arrulle y te cobije
Ruega que mis besos de tu alma desdibuje
Que mis ojos en sus huecos se consuman y derritan
Que mis mares no te hundan y mi fuego no te funda

Pido de rodillas a tu Dios que te proteja
Que tus gritos no te dejen sordo y te envuelvan en cadenas
Pido que tu alma no se pierda entre las redes
Esas delgadas e invisibles que te tejes cuando mientes

Pídele a tus sábanas las yemas de mis dedos
Y al ducharte imagina que soy yo quien enreda tu cabello
Grita al sol que por tu nombre me penetre
Pide ser la lluvia que me empape y en mis piernas se me enrede

Llora en madrugadas frías, tibias o calientes
Muere de mañana al cielo gris, a mis deleites
Gime fuerte Amado Mío, pero sin gritos
Siente todo intenso pero en silencio y  bien quedito

Cuídate que no se enteren esta vez que sí me amaste
Que en silencio me escribías y cuantas veces me cantaste
Cuídate Mi Cielo que no sepan que aún me amas
Esto no acabó y lo sabes… Volverás tal vez mañana

Y es que ¿qué poder tienes tú para arrancarme?
Ni con tiempo, ni distancias has podido superarme
Y es que ¿qué poder tienes tú Mi Vida para odiarme?
Si en tu pecho vivo y en mi vientre siempre ardes

No me queda más remedio que llamarte entre mis venas
Seguir tejiéndote el camino para que de pronto vuelvas
No me queda más remedio Vida Mía que esperarte
Una y otra y otra vez… qué más da, al cabo que yo igual
No podré jamás olvidarte

Galhamar Ryg


Imagen: God Speed
Edmundo Blair

lunes, 27 de abril de 2015

Voy contigo

Toma mi pluma, mis hojas, mis letras
Toma mi café, mi agua, mis vendas
Mi sofá, mis uñas, mis piernas
Lo que de mí necesites, tómalo… no temas

Si acaso se te acaba la tinta
La sangre vertida en mi experiencia te comparto
Si acaso se acaban tus hojas
Deja en mi piel tu dolor tatuado

Te hablaré de las letras mías
De las luces y tinieblas
Moveré de raíz las tuyas
Las dormidas, enterradas, las muertas

Mi voz será el aceite que derrita tu armadura
A veces tenue, a veces fuerte tal vez suave o muy dura
Mi voz será la llave colocada ante tu puerta
Te toca a ti abrirla, entrar en casa, barrer las escaleras

El camino aquí se torna  duro e inclinado
Hay piedras enormes, fuego, hielo, dragones alados
Espinas, lodo, clavos en tu ser tatuados
El camino aquí se torna muy oscuro
Hay fantasmas, tortura, dolor, angustia y espejismos
Terror, soledad, sangre, lágrimas y alaridos

¡¡Prepárate Mujer!!! Ya no hay reversa
Uno tras otro pié poco a poco lejos llegas
¡¡Prepárate Hermanita!! Va dolerte este camino
Tus plantas sangrarán, tu corazón y tus ojitos

Más prometo Hermana Mía no dejarte ni un momento
Toma mi calor, mis manos, mi alimento
Prometo Hermana Mía no apartar de ti mi mano
Tómala fuerte ¡¡No temas!! Juntas hemos de lograrlo


Toma mi cabello como riendas, mis zapatos si te cansas
No me detendré en el sendero, cantaré las alabanzas
Toma mis hombros, mis oídos y mi pecho
Llora, grita, deposita en mí tu miedo



Te ofrezco Hermana Mía alumbrarte con mi fuego
Sostener firme tu mano, contener tu furia y llanto
Te ofrezco Hermana Mía no apartarme de tu lado
Llorar, reír, bailar contigo, enjuagar todo lo antaño

Solo me resta decir Hermana
Te admiro, Te respeto, Te Amo
Solo me resta decir Hermana
Tu valor es increíble
Gracias por permitirme admirarlo



Imagen: Mujeres Indu
Oscar Rodriguez

viernes, 24 de abril de 2015

Somos Hermanos

Anoche recibí la bendita visita de mi hermano el más pequeño y su gran amada 
¡¡Ya los extrañaba!!  Siempre es un gran placer para mí estar con ellos, además de tener un vínculo sanguíneo con él, tengo con los dos un vínculo profundo de amistad y me siento afortunada por ello.

Además de desvelarnos y fumar como dragones charlamos, lloramos, nos carcajeamos. Saltamos de un tema a otro y de la risa al llanto, de la coca al cigarro, de los hechos recientes a los recuerdos de antaño:

“… Y no puedo más que hablar de mí, de mi experiencia, del camino que encontré. Sé que no todos tenemos el mismo, ni los mismos recursos, ni la misma misión. Si me pongo a analizar a conciencia cuanto fue que perdí gracias al alcohol, puedo decir que perdí mi dignidad, el sentido real de la vida, la confianza de mis hijos, la capacidad para tomar decisiones prudentes, la sensación tan sencilla de tomar un vaso con agua. Y solamente puedo mirar hacia atrás para darme cuenta que esa historia de terror vivida bajo la influencia del alcohol es el mayor tesoro que tengo, porque no puedo darme el lujo de olvidar aquellas noches en las que no podía dormir por el terror que la vida misma me provocaba, no podía conciliar el sueño si no estaba totalmente embrutecida y perdida en esa sustancia. No puedo darme el lujo de olvidar que no acostumbraba a comer de manera regular porque si comía el alcohol perdía potencia en mi cuerpo y el objetivo era sentirme… más bien NO sentirme. Sería un lujo para mí enterrar el recuerdo de las noches en que caminé a solas de madrugada en busca de más y más y más…
Enorme el lujo de olvidar cómo fue que les arranqué a mis hijos la tranquilidad, la estabilidad emocional, mental y física a la que estaban acostumbrados. Los dolores de mi estómago, hígado, brazos, piernas, manos; dolores despiadados que me impedían vivir serena y me obligaban a consumir un “poco” más para calmarlos.        La de veces que me prometí YA NO MÁS y al par de horas rompía mi promesa, mis esperanzas y las pocas fuerzas que creía tener.
Sería además de un lujo una imprudencia el fingir que no fui esa mujer con la piel marchita y la mirada perdida, la que suplicó por una caricia, la que intercambió el cuerpo por una bebida, la que pensó en venganza por una paliza.   Esa  mujer de trapo para quien la vida no era más que un conjunto de incongruencias y de olas de mezcal que la arrastraron hasta las aguas más profundas, oscuras y siniestras de la soledad, el terror y el aturdimiento en cada nuevo despertar…

¡¡¡Noooo!!! No me puedo olvidar de nada de eso y necesito igualmente compararme con la que soy el día de hoy.    Necesito ahora ver que fue necesaria la humillación a mi descomunal ego para poder doblar las manos y pedir ayuda. Fue necesario comprender que era de vida o muerte la situación y que con mucho dolor tenía que aceptar que sola llegaría a un destino fatal. Necesito ahora sumar las cosas que tengo conmigo a raíz de la última borrachera:
De nuevo la bendita confianza y el perdón de mis cachorros.
De nuevo bebo agua cristalina y siento el viento acariciar mi piel
De nuevo puedo bañarme y disfrutar de la sensación que se le regala a mi cuerpo
Puedo por fin mirarme al espejo y ver lo hermoso de mis ojos y más profundamente de la mirada llena de vida, de ilusiones, de esperanza.
Disfrutar de las noches frescas en las que fumo a solas un cigarro y asomo la cabeza por la ventana, ya no para querer morir, sino para respirar profundamente y recordarme que lo mejor de mi vida está aquí y ahora y una bella sorpresa vendrá el día de mañana.
El  dormir profundamente después de una buena terapia, de una charla con mis amigas, de un beso de buenas noches a mis muchachos.
El  levantar la frente bien en alto y tener la capacidad de responder por mis actos, saberme y presumirme digna de confianza y capaz de trabajar y sostenerme a mí misma y a los que de mí dependen.
El acariciar apenitas eso tan anhelado llamado estabilidad, sabiendo que poco a poco llegaré lejos si me mantengo ocupada de mi vida y dejo vivir a los demás.
Cerrar mis ojos donde sea que necesite y pedir a Mi Diosa Madre su consejo, su abrazo, su canción…
Tener la maravillosa sensación de que no estoy sola, de que nunca más estaré sola porque Ella está conmigo y me regala experiencias, momentos, vínculos, sensaciones que desconocí y no creí alcanzar jamás.
El poder el día de hoy mirar hacia atrás y ver que ese terrible pasado cambió, pero sobre todo tuvo un sentido, un objetivo y su misión: Mostrarme la Luz en medio de la más terrible oscuridad… Permitirme reconocer mi propia Luz y empezar a brillar bajo la misma

¡¡Qué no diera yo por compartirles no solo la experiencia dolorosa sino también la esperanza y  felicidad!! La seguridad de que el camino que se me presentó funciona y que llegaremos a puerto seguro si vamos de la mano por él.   Pero no soy nadie para imponer a otros mis caminos y no tengo el derecho ni si quiera de dar mi opinión respecto a lo que los otros deben o no hacer.    Alguna vez SID me dijo que todo lo que hacemos tiene una repercusión en el resto, para bien o para mal y aún le creo. Lo único que puedo hacer es vivir mi proceso y buscar mi propia luz porque de algún modo, aunque estemos lejos alcanzaré a alumbrar  un poco sus pasos así como ellos lo hacen conmigo.  

Al final final, sé que aunque la montaña de pronto se abrió en cuatro para darnos a cada uno un camino personal, llegaremos tarde o temprano a estar de nuevo unidos  festejando el encuentro en la cima de la montaña, escuchando los tambores de Kenshin, asombrándonos con el Poder de el  Gran Mago, compartiendo los pinceles con Sid 
Y sí podremos “reflejar la belleza del cielo en la tierra” Porque somos Luz, somos Guerreros y somos Hermanos…”


Los amo y los abrazo con mi corazón…



Galhamar Ryg