miércoles, 28 de octubre de 2015

Mi Regalo

Amo la forma en que te estiras al despertar…
Ese momento de tortura en que todo tu cuerpo sedoso y desnudo se debate entre cumplir con el deber o seguir envuelta en el placer de las sábanas que te aprisionan.

Si tuviese  que mencionar lo que más amo de ti no sabría cómo empezar o por donde. Porque adoro tus pies al aire, tus ojos expresivos, tu cabello enredado. Amo tus sonoras y francas carcajadas, tus lágrimas descaradas, tus palabras arrebatadas. Amo la habilidad tan tuya para perder las cosas, tropezarte con todo y enredar tus cabellos en los lugares menos pensados. Amo tu ser tan cambiante… a ratos feliz, a ratos tremendamente triste. Tu fiereza para defenderte, tu mirada tan penetrante, tus dedos con anillos…

Amo todas las locuras que te inventas: el hablar tan seriamente con tu cuerpo, la intimidad  profunda que guardas con Nena y Gusanito.  El hablarle al Cactus y pedirle que te ayude por vez primera a mantener una planta con vida.   El comunicarte con todo lo que en apariencia no tiene vida. La locura de convertir con tu magia y poder una sencilla bebida en una poción curativa.   La capa invisibles con la que te cubres cuando intentas pasar desapercibida por algún lugar. O las alas enormes que aparecen en tu espalda cuando sabes que te tienes que arriesgar.
El secreto que encierra tu nombre… el que te diste, el que te elegiste, el que describe a la perfección tu misión en esta vida…

Amo tu tierno y honesto “¿Me abrazas?”  =( Acompañado de tus ojos llenos de lágrimas y con toda la inseguridad y cansancio en las manos, como ofrendando, como intercambiando esa inseguridad por un abrazo. Amo cuando entras en pánico y te imaginas taaaaantas desgracias jajajajaj podrías escribir mejor una novela de terror y serías famosa!!! De igual manera amo tus celos idiotas y sin sentido.  Amo tu tristeza sin razón, tu miedo paralizador, tu rabia antes de sangrar, tu ladrido sincero a quien te hace enojar. Tu soledad… tu eterna e inagotable manía de esconderte, guardar silencio, soñar despierta… sí en soledad.

Amo la oscuridad en donde escondes tu parte animal. La psicópata, la insaciable, la rencorosa capaz de asesinar. Esa oscuridad en donde encierras las serpientes más peligrosas, las sometes, amordazas y les adviertes que no podrán actuar…  tan solo a ratos y a solas les permites hablar. Con paciencia escuchas sus deseos, sus perversos, resentidos y maniáticos deseos. Amo esos ratos en los que te sientas cual Bruja Perversa, las acaricias despacio y las dejas enredarse entre tus piernas. Sí, ese momento en que jugueteas con esas bestias, les das un beso, te despides y las vuelves a encerrar.      Solo tú y yo sabemos cuánto trabajo cuesta mantenerlas en ese lugar quieto, oscuro, sin libertad.


Amo la excitación que te despiertas al bailar, el autoerotismo con el que te envuelves si cantas, si mueves tu cadera, si acaricias tus capullos y te tocas los rincones. Amo la libertad con la que te hueles los aromas, te exploras, saboreas y reconoces… Amo la sensibilidad de tu espalda y la perversidad de tu excitada mirada.     Ese momento en que te sabes diosa, el momento en que tu lengua se convierte en serpiente y tus brazos y piernas en enredaderas. Amo las ganas con las que tu boca besa, con las que tus piernas se abren, las enloquecidas ganas con las que dejas que tu fiera cabalgue. El instante infinito, silencioso, explosivo en que tocas el éxtasis en presencia del testigo que elegiste.  

Amo tu frialdad cuando algo no te importa y la calidez de tu corazón cuando de amor te desbordas.
Y es que es ahí, justo ahí donde se esconcen tus secretos. En esa enloquecida forma que tienes de amar.  Porque amas una flor tanto como el amanecer que se asomó hoy por tu ventana. El brillo en los ojos de los Guerreros, su voz y carcajadas.     Amas con intensidad a tus Ángeles Guardianes… a los que se fueron y a los que van llegando. Amo tu aferrarte a salvarlo todo, la osadía con la que te vendas los ojos y te avientas al vacío con la única conciencia de que el amor abrirá sus alas tras de ti y no te dejará morir esta vez, ni la otra, ni la que siga o las que haga falta. Amo tu fe ciega en esa Diosa, la que creaste, la que te inventaste, la que hoy por hoy necesitas tanto como al aire para poder sobrevivir. Amo como te pierdes en ella y mamas de sus tetas lo necesario para seguir amando y existir.

Amo tu mirarte en cada niño. Tus manos suaves y pequeñas, tu cintura deformada, tu vientre abultado… Amo tus uñas largas y tus cabellos rizados, amo tu mente ágil y tus piernas torpes, tus labios rojos, tu cuerpo perfectamente imperfecto, entregándose de a poco a cada momento.    Tu amabilidad para el amor y tu hocico rabioso para el ego.
Amo tus bobadas, bromas sin sentido y acciones estúpidas. Tu enojo y tu coraje, tus resentimientos y agonías. Tus traumas y manías. Tus dolores que no callas y la miel de tus caricias.


Amo de ti tantas cosas Hermosa Galha… Pero hoy a tus 5 años de vida sobria. A tus 38 años de vida y sombras, hoy lo que más amo es el por fin haberte encontrado y caminar inseparable de tu mano.

Te amo Hechicera. Te amo  Galhamar Ryg… Feliz Aniversario… Feliz Cumpleaños  <3 <3 <3



Galhamar Ryg


viernes, 9 de octubre de 2015

En apariencia...

 Tan solo siento mis patas débiles, mi hocico roto. Mi pelaje empapado y mis parpados desgarrados. Gotean mis pupilas mas no sé distinguir si es la lluvia, mis lágrimas o sangre.
No puedo ver, no puedo ubicar en donde estoy, no escucho nada!!

Percibo mis patas ya no débiles sino rotas. Mi piel podrida cayéndose a pedazos, mis ojos incapaces de percibir si quiera una sombra, solo gotean, sangran, se desbordan…

¿Qué pasó? ¿Cómo me perdí? ¿Cómo fue que me alejé de la manada? ¿Dónde está la que me guiaba en el camino?  Sí aullé, ladré, afilé mis colmillos y me abalancé sobre el enemigo, era gigante y aterrador. No sabía por dónde empezar para atacarlo. Era un gigante que rugía y abría sus brazos persiguiéndome, no necesitaba tocarme o con sus garras atacarme. Su sola presencia, su sola mirada, su solo rugido me clavaba el mensaje en el cerebro NO PUEDES CONTRA MÍ, YO SOY TU PEOR PESADILLA

No di paso hacia atrás, lo enfrenté. Enfrenté ese terrible personaje que se me para enfrente y me dice que nadie ha de amarme. Ese maldito despiadado y cruel monstruo que me grita que han de abandonarme, que no soy suficiente con nada, que mis cachorros están igual o peor de perdidos que esta pobre idiota que trata de ser algo llamado “madre”  Me he enfrentado con esta bestia que me dice que no soy capaz de tomar una buena decisión y que el hombre que yo elija para compartir mis días solo puede ser un enfermo, desquiciado, psicópata que me chupe la sangre de las venas y la fuerza que mis tetas intentan sostener. He afilado mis colmillos y como buena Loba enfurecida me lancé contra él, contra este maldito personaje que me dice que soy incapaz, que soy estúpida, que no sé amar…

La batalla contra él ha sido agotadora. Llanto, sangre, dolor, angustia, dudas. Todo me envolvió, todo se volvió extremoso y absorbente. No me di cuenta de mi condición hasta que el maldito se largó.  Sé que atacará de nuevo, sé que volverá intentando derrotarme, porque esta vez no se lo permití.  Mas he quedado agotada, rota, seca, sin fuerzas.

Agotada porque tuve que renunciar con dolor al deseo que tengo de controlar la vida de los demás. Porque en la batalla tuve que demostrar que el amor que siento no es de chocolate ni de papel, es grande, es fuerte, es capaz de quedarse en los mejores y en los peores momentos también. Me rompí porque tuve que correr desenfrenadamente contra la corriente buscando una solución, ideando las formas de dar motivación, alegría, seguridad y opciones para que los talentos no se pierdan y sobre todo que no se pierda la confianza débil que se puede tener entre las plumas y el papel.  Me sequé entre tanto fuego que esquivé, tantas lágrimas que derramé y tanta sangre que desbordé. Seca hasta el cuello porque es el fuego que señala, juzga y aparta mientras se te hace saber que es tu castigo por desobedecer.
Sin fuerzas porque en cada aullido, en cada mordida, en cada gota que caía se fue todo de mí. No sé hacer las cosas a medias, ni quedito, ni a ratitos.

Luché con toda la fuerza que soy capaz, así como busqué, amé, esperé, llamé… Mi canto y mi baile jamás se dejaron derrotar, mis patas vueltas locas brincaban y cansadas empezaban una vez más…

Y terminó… vuelvo a mi madriguera. Busco arrastrándome el refugio porque el camino lo perdí. No sé por ahora si es hacia la izquierda o hacia la derecha, no sé por ahora si quiera donde estoy.
Vuelvo y destrozada busco el calor. El calor que me da una carcajada y el grito a lo lejos que me llama MI GÜERISSS!!!  Busco enterarme a dónde andan los 7 Guerreros y la mirada honesta y franca de su creador.
Busco el calor que me da un CUÍDATE MAMÁ, TE AMO, DESCANSA, COME BIEN POR FAVOR.
El calor que me da una bella canción ME GUSTA VER LA VIDA PASAR… ME GUSTA VERLA CONTIGO. Busco hecha una mierda un lugar donde pueda protegerme y descansar.
Un lugar donde no tenga que escuchar a más nadie, ni tenga que explicarle al mundo mi sentir, un lugar donde no me reprochen los silencios, ni me exijan la atención o el tiempo. Un lugar donde no tenga que justificar mis actos o tenga que dar explicaciones del por qué de cuanto callo, de mis decisiones, de mis insanas elecciones, de mis aparentemente contradictorias formas de vivir y morir mientras renazco.

¡¡Estoy agotada!! No quiero hablar, ni entender, ni explicar más. Tan solo busco, pido y suplico mi madriguera, un lugar donde reposar…

Y empiezan los ríos a correr. Empiezan los ríos entre mis piernas y me sé una vez más en esta hoguera. Comienzo escuchar el Canto de Mi Madre… DUERME CARIÑO MÍO… JUNTO A MI CORAZÓN, CIERRA YA TUS OJITOS, DUERMETE SIN TEMOR. TE ARRUYARÁN MIS CANTOS, DUERMETE SIN TEMOR. TE ARRUYARÁN MIS CANTOS, DUERMETE SIN TEMOR.

“Madre… Amada Diosa Madre que me engendras, purifícame por favor.  Repárame, forma mi esqueleto una vez más. Diseña la piel que me acompaña y permíteme de nuevo pararme sobre mis patas… Madre… Amada Diosa Madre que me abrazas, Dale de nuevo el color a mi mirada, el sonido a mi alegría, la canción en mi voz que a ti te grita. Dame fortaleza para entender y asimilar que ahora el camino me pertenece y que mis pasos tengo yo misma que guiar.
Madre… Amada Diosa Madre que me bañas, purifica mi cuerpo, afila mis colmillos, dale poder a mis aullidos, has que vibren y exploten de nuevo mis latidos”

Me sé ahí, en ese lugar sin igual. Me sé ahí protegida, arropada, destejida y lista para volver a empezar. Me sé en los brazos de La Diosa Madre que me ha creado… no necesito por ahora más.

Y por fuera parezco una mujer, una que se aparta y prefiere la soledad. Una que quizás esté triste o perdida en los ojos que no para de mirar. Por fuera parezco una madre irresponsable, inconsciente, que no sabe amar. Y también una loca que no se valora y pierde su tiempo intentando salvar lo que no tiene final…

Sí…  Parezco todo eso por fuera aunque por dentro sea esta Loba con cabello rizado intentando ganar una batalla más. Prometiéndose a sí misma que después de esta muerte nuestros ojos volverán a brillar.

Galhamar Ryg


Imagen: https://encontramesipodes.wordpress.com/2015/05/