martes, 10 de noviembre de 2015

MilagroS

No intentaré tocar el tiempo ni perseguir al sol
No está en mis manos fabricar las melodías ni cantar una ilusión

Si pudiera mostrar lo que ve mi corazón… él ve un sol estacionado en medio de un cielo azul. Mi corazón ve un arcoíris por sonrisa y un océano infinito donde hay piel. Mi corazón, este loco necio y enfermo corazón, ve un Lobo aullándole a la Luna, llamándola, suplicando su fulgor.

En medio de esta oscuridad donde no puedo palpar nada. Aquí bien adentro de esta soledad donde lo único que puedo percibir es el latido de mi corazón. Aquí de pronto me siento aterrada porque escucho las voces que me advierten que el camino está siendo  peligroso. Aquí de pronto me siento endemoniadamente sola porque las manos, los pasos que me acompañaban uno a uno se han alejado de mi andar.

Lo sé, lo entiendo, lo lamento tanto… Sé que no puedo ni si quiera pedir a nadie que me acompañe en el camino. Que confíe en el idiotizado juicio que aseguran todos debo tener. No puedo pedir a nadie que crea en lo que creo yo sin tener un gramo de razón. Y es que de pronto todo pierde el sentido… Sé que nadie tiene la obligación de aceptar aquello que cegada acepto yo, ni tienen por qué dar peso a mis palabras cuando lo que consta es contrario y todo parece un error… Pero duele, duele sentir este maldito remolino donde no cabe nadie más, duele esta sensación de total ausencia de confianza de lo que YOSOY.

Porque quien duda de lo que veo, duda también de mi corazón. Quien no cree en lo que yo escucho, duda también de mi razón. Quien no acepta lo que yo amo, no acepta tampoco lo que yo soy.

Y sí que estoy a oscuras y sí que en soledad. Porque yo no tengo nada en mis torpes manos, no tengo pruebas ni fundamentos, ni papeles o decretos, yo no tengo nada que no sea lo que siente mi cegado corazón, yo no tengo nada que no sean las patas a toda prisa con las que se mueve mi intuición, yo no tengo nada que no sea fe, esperanza y amor.
Yo no tengo nada que no sea un puñado de palabras torpes entre lágrimas, dolor y desesperación.  

Si acaso tengo el recuerdo de lo que  antes fui. Tengo el recuerdo cruel clavado en mi cabeza y en cada poro de mi piel. Tan solo necesitaba una Luz, una palabra de confianza, una mano que se aferrara a la mía y no me dejara morir. Tengo el recuerdo del aturdimiento al despertar, del frío maldito que te abraza los huesos y te hace temblar hasta llorar. Tengo el recuerdo de las sombras que te aterran y no te permiten moverte más. El recuerdo del deseo desesperante de querer y no poder parar.
El recuerdo de la maldita necesidad de escuchar esas palabras de cualquier otro ser: YO CREO EN TI                Tengo el recuerdo de haberlo perdido todo y de saber que nadie daba un peso por mi palabra o por mí…


Si hoy miro atrás, si hoy vuelvo la vista a ese pasado puedo decir con las manos llenas de realidad que los milagros existen… que yo volví a nacer.

Y es justo eso lo único que tengo ahora.

En medio de esta oscuridad donde no puedo palpar nada. Aquí bien adentro de esta soledad donde lo único que puedo percibir es el latido de mi corazón… Aquí me aferro a lo único que estoy segura tiene vida: Mi Fe, Mi Esperanza… Mi Amor
Aquí me aferro con garras y colmillos a ese aullido, a esa Luna, a ese tenue Fulgor.
Aquí me aferro a lo que sé que existe aunque solo puedo verlo yo.
Aquí… no perderé la fe ni dejaré de creer en el milagro que hay en ti, en el milagro que hay en Mí.     En el Milagro que YOSOY

Galhamar Ryg


Imagen: http://hau.media/arte/creativas-obras-de-bodypaint-que-brillan-en-la-oscuridad/

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Lo más importante

Me niego a sentirme débil, chillona, agotada, desprotegida y abandonada.  Me quiero creer que tengo la capacidad de no necesitar a nadie que no sea yo tomada de la mano de Mi Amada Diosa Madre.   Necesito de pronto sentirme total y absolutamente capaz para mantenerme económicamente y a mis cachorros conmigo,  la capacidad para tener la casa en orden, hacer comida deliciosa y nutritiva, y más allá de todo eso, satisfacer todas mis necesidades emocionales, mentales y sexuales.
Sí, lo que quisiera es no necesitar de nadie para nada. En algunas ocasiones lo consigo…
Pero en un instante se me derrumba la autodependencia, desaparece y lo que resulta ser peor, me enloquece!!
De pronto me siento chiquitita, débil y perdida. De pronto busco desesperada una mirada de aprobación, un beso que me diga un TE AMO, una caricia que me haga sentir que pase lo que pase no han de abandonarme, un susurro, un abrazo, un chispazo aunque sea pequeñito que me diga AQUÍ ESTOY CONTIGO, PARA TI, POR SIEMPRE.

De pronto me siento terriblemente sola a pesar de estar con alguien a mi lado, mientras mi mente me repite la misma maldita historia SE IRÁ, ESTÁ MINTIENDO, NO TE AMA NI TANTITO, ESTÁ USANDOTE, TODOS LO HACEN. ¿QUÉ MÁS HARÁS ESTA VEZ PARA RETENERLO? Me enloquece, me desespero, me angustio y voltea mi Lobo a verme de reojo y me pregunta: ¿ESTÁS BIEN? Con mi carita de idiota solo asiento con la cabeza sin poder decirle MUERO DE MIEDO A PERDERTE…

Y no se lo digo porque no es en sí el miedo a perderle, es en su totalidad el miedo que me da no estar conmigo misma. Sentirme de pronto en ese pantano emocional y mental que me hunde y me recuerda lo espantoso que es perderse no en los ojos del otro, sino en la necesidad de su mirada. No en el amor del otro, sino en la maldita urgencia de sentirme amada. Me recuerda lo angustiante que es intentar una y otra vez alcanzar el amor de alguien que simple y sencillamente nunca va a amarte… Y nada tiene que ver con el hombre que me acompaña hoy o con el que lo hizo ayer o con el que lo hará mañana. Este demonio está adentro. Me habita desde que tengo uso de razón y me acobarda cuando menos me lo espero.

ESTAR SOLA ERA MEJOR me he repetido, estando sola no necesitaba preocuparme de conseguir el amor de alguien o de mantenerlo conmigo. Estando sola ponía toda la atención para mí y me sentí fuerte, tranquila y en paz. No tenía que poner a prueba nada, ni me enfrentaba en situaciones donde debía pensar cómo responder o cómo evitar comportarme, lo que tenía era para mí sin necesidad de invitar o compartir. Estar sola significaba estar cómoda y serena y aunque sé que se supone que una relación sana me tiene que hacer sentir igual, la verdad es que no es así en mi caso.

Porque no tiene virtud poner atención en mí cuando no tengo nada más en qué hacerlo.
No tiene logro alguno tomarme de la mano cuando no hay ninguna otra mano al alcance.
No le veo ganancia al hecho de amarme cuando sé que nadie más lo hace.
No me aplaudo el hecho de autodepender cuando no había nadie más de quien hacerlo.

El reto está frente a mí hoy día. El reto de mirarme en esos bellos ojos color café sin perderme a mí misma en ellos. El reto está en amarme tanto como para ubicar mi espacio junto a él sabiéndome digna de todo el amor que tiene para darme y que además me pregona y me demuestra. El reto está en seguir dependiendo de mí misma para sentirme feliz, tranquila, en paz y cómoda, sin cargarle a él toooooodo mi costal de emociones, necesidades y carencias.

-                DIME GALHA QUÉ TENGO QUE HACER PARA QUE TE SIENTAS SEGURA DE MÍ.
-                NADA MI LOBO… MI FELICIDAD Y MI SEGURIDAD NO DEPENDEN DE TI. ASÍ COMO TU SOBRIEDAD NO DEPENDE DE MÍ TAMPOCO…

¡¡¡Lo tenía en mis manos!!!  Debí responder con mi lista de peticiones y exigencias como toda buena codependiente que soy: “No me engañes, no veas a otras en la calle, no tengas amigas lindas, no hagas nada sin que yo me entere, no me mientas, no me hagas sentir fea, de hecho tienes que hacerme sentir la máaaaas bella del mundo y que nadie absolutamente nadie en esta tierra te gusta más que yo, también tienes que llamarme todo el tiempo y escribirme y estar atento a lo que yo quiera, necesite o se me antoje. Cántame, baila para mí, escríbeme cartas, no hagas nada que me moleste, hazte cargo de mí todo el tiempo, te necesito!!!!!!” ¿Loca? Nooooo… cassssiiii.

Pero no lo hice. Tuve que decirle que mi felicidad y seguridad no dependen de él, sino de mí misma. Se lo tuve que decir porque esa es la verdad y teniéndolo a mi lado me cuesta más trabajo ser feliz por mis propios medios. Me cuesta mucho trabajo compartir mi atención no con él sino conmigo, no olvidarme de lo que yo necesito y proporcionármelo. Creerme… por piedad creerme que soy hermosa, tan hermosa como para tener todo el derecho de ser amada, que soy digna de ello y que no tengo que hacer absolutamente nada para “ganarme” el amor.

Quiero amar… amarlo tanto que sea capaz de dar mi vida en cada instante por él, al igual que lo hago con las otras personas que amo. Pero quiero amarme en la misma medida, con la misma intensidad y con el mismo valor que tengo para hacerlo con otros.  Quiero amarme y cuidarme, ser cariñosa y paciente, respetarme los tiempos y los espacios tanto como lo hago con mis cachorros. Quiero escucharme atentamente, consolarme, apoyarme, alentarme, tanto como lo hago con la Coneja que es mi mejor amiga. Quiero preguntarme qué quiero, qué me gustaría, si me siento cómoda, si me siento tranquila, tanto como lo hago con el Lobo cada vez que lo veo inquieto… Cuidar lo que me digo, ser amable, no agredirme tanto como lo hago con el resto…

Carajo!!! Quiero tomarme de la mano y no perderme nunca…

 Y sí mirarme en esos ojos
Y sí perderme en esas caricias
Y sí hacer planes del hoy por hoy o de una vida
Pero siempre teniendo en cuenta que YO SOY lo más importante de mi vida

Galhamar Ryg


Imagen: Christian Schole